En esta oportunidad haremos referencia a la importancia del
trabajo colaborativo entre docentes, para comenzar, hacemos nuestras las
definiciones sobre el tema de los siguientes autores:
El trabajo colaborativo es una metodología fundamental de
los enfoques actuales de Desarrollo Profesional Docente y su esencia es que
profesoras y profesores “estudien, compartan experiencias, analicen e
investiguen juntos acerca de sus prácticas pedagógicas, en un contexto
institucional y social determinado” (Vaillant, 2016, p. 11).
Aprender
colaborativamente implica trabajar en conjunto para solucionar un problema o
abordar una tarea, teniendo un objetivo común, y velando porque no solo la
actuación individual, sino que la de todo el colectivo, se fortalezca (Calvo,
2014).
Es un proceso en el
que cada individuo aprende más de lo que aprendería por sí solo, fruto de la
interacción que se genera con los demás miembros del grupo. Para ello debemos
tener en cuenta:
Elementos claves para trabajar colaborativamente:
·
Definir un objetivo común en el grupo, que
responda a necesidades y desafíos de sus prácticas pedagógicas.
·
Asumir la responsabilidad individual y
compartida para alcanzar ese objetivo.
·
Asegurar
la participación activa y comprometida de todos los miembros.
·
Promover
relaciones simétricas y recíprocas en el grupo.
·
Desarrollar interacciones basadas en el diálogo
y la reflexión pedagógica.
·
Llevar a cabo encuentros frecuentes y continuos
en el tiempo.
·
La interdisciplinariedad y el trabajo
colaborativo son parte de la cotidianeidad a construir como indicadores de
aprendizajes significativos.
Ser profesionales de la
educación requiere un proceso de aprendizaje continuo. Las habilidades
requeridas al docente del siglo XXI son construidas con diversos colectivos. Los
docentes, la comunidad educativa junto con diferentes actores sociales,
construyen la cultura científica tomando como referencia las vivencias y
prácticas de la vida cotidiana.
En el siguiente video, Isaac Hernández presenta: La
era de la colaboración, en el que expresa que la colaboración es el
ingrediente principal para la innovación.
Desde el área de Ciencias Sociales, es hora de abrazar el poder del trabajo colaborativo, juntos, como educadores comprometidos, podemos abrir nuevas puertas hacia un aprendizaje transformador y una formación integral de nuestros estudiantes, para fomentar:
Aprendizaje activo y participativo:
La enseñanza tradicional en Ciencias Sociales ha estado
marcada por una estructura jerárquica en la que el profesor es el único
poseedor del conocimiento, y los estudiantes se limitan a recibir información
de manera pasiva. Sin embargo, el trabajo colaborativo y cooperativo propone un
enfoque diferente. Al trabajar juntos, los estudiantes se convierten en
protagonistas activos de su propio aprendizaje. El intercambio de ideas, la
resolución de problemas en equipo y la negociación de puntos de vista
diferentes fortalecen su capacidad para pensar críticamente y desarrollar
habilidades de comunicación efectiva.
Construcción conjunta del conocimiento:
La Ciencias Sociales y la Historia son disciplinas en
constante evolución. En lugar de limitarse a memorizar datos y fechas, los
estudiantes pueden participar activamente en la construcción de conocimiento a
través del trabajo colaborativo. Al investigar, analizar fuentes primarias,
discutir diferentes interpretaciones y debatir en grupo, los estudiantes
desarrollan una comprensión más profunda y contextualizada de los eventos
históricos y sociales. Además, al tener la oportunidad de expresar y debatir sus
propias ideas, se sienten motivados y comprometidos con el proceso de
aprendizaje.
Desarrollo de habilidades socioemocionales:
El trabajo colaborativo y cooperativo no solo promueve el
aprendizaje académico, sino que también contribuye al desarrollo de habilidades
socioemocionales: aprenden a escuchar y respetar las ideas de los demás, a
resolver conflictos de manera constructiva y a colaborar en la consecución de
objetivos comunes. Estas habilidades son esenciales en el mundo laboral actual,
donde la colaboración y la capacidad para trabajar en equipo son altamente
valoradas.
Mediante esta metodología, se estimula el pensamiento
crítico, la comunicación efectiva y la preparación para la ciudadanía activa.
Es necesario la implementación de las TIC, las distintas herramientas digitales, su conocimiento y aplicación se lleve a cabo en un marco de trabajo colaborativo:
·
Esta complejidad de las tareas y funciones
requiere formación permanente, actualización e información de diversas
realidades y contextos.
·
Pensamos en un docente productor y consumidor de
su producción colaborativa sobre la que se vuelve- en tanto sujeto-, para
analizarla, criticarla y transformarla.
·
Las redes sociales, los grupos y foros habilitan
nuevas formas de profesionalización y desarrollo de una cultura científica para
todas las personas en su ejercicio pleno de ciudadanía, lo que implica poner en
juego habilidades y capacidades científicas habilitantes de una participación
plena.
·
Formar parte de una comunidad de docentes
permite sentirse acompañado, sostenido, interpelado, aprobado o cuestionado. Posibilita
el desarrollo personal a través de la apropiación de creencias, emociones y
motivaciones presentes en los demás integrantes y en el colectivo. Promueve
estrategias de socialización al integrar contenidos y recursos metodológicos. Permite
obtener respuestas, producir conocimiento, promover prácticas exitosas,
construir una nueva territorialidad. Genera multiplicidad de posibilidades para
la resolución de problemas.
·
La configuración actual de la sociedad –en red–
nos obliga a una nueva concepción de la docencia, como una profesión en la que
es imprescindible la relación enriquecedora con los demás, no sólo para la
transferencia de conocimientos sino para encontrar una fuente de motivación y
aliento en la motivación y el aliento de los demás.
No podemos dar lo que no tenemos, ni liderar procesos que no conocemos.
Referencias bibliográficas:
Calvo (2014). Desarrollo profesional docente: el aprendizaje
profesional colaborativo. En OREALC/UNESCO, Temas críticos para formular nuevas
políticas docentes en América Latina y el Caribe: El debate actual (pp.
112-152). Santiago, Chile: OREALC/UNESCO.
Valliant, D. (2016). Trabajo colaborativo y nuevos
escenarios para el desarrollo profesional docente. Revista Hacia Un Movimiento
Pedagógico Nacional, 60, 07-13


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