jueves, 24 de octubre de 2024

EL TRABAJO COLABORATIVO DOCENTE: HACIA EXPERIENCIAS ENRIQUECEDORAS


En un mundo cada vez más interconectado, en continua y profunda transformación el aprendizaje colaborativo se ha convertido en una metodología fundamental para preparar a los estudiantes de cara al futuro.

En esta oportunidad haremos referencia a la importancia del trabajo colaborativo entre docentes, para comenzar, hacemos nuestras las definiciones sobre el tema de los siguientes autores:

El trabajo colaborativo es una metodología fundamental de los enfoques actuales de Desarrollo Profesional Docente y su esencia es que profesoras y profesores “estudien, compartan experiencias, analicen e investiguen juntos acerca de sus prácticas pedagógicas, en un contexto institucional y social determinado” (Vaillant, 2016, p. 11).

 Aprender colaborativamente implica trabajar en conjunto para solucionar un problema o abordar una tarea, teniendo un objetivo común, y velando porque no solo la actuación individual, sino que la de todo el colectivo, se fortalezca (Calvo, 2014).

 Es un proceso en el que cada individuo aprende más de lo que aprendería por sí solo, fruto de la interacción que se genera con los demás miembros del grupo. Para ello debemos tener en cuenta:

Elementos claves para trabajar colaborativamente:

·         Definir un objetivo común en el grupo, que responda a necesidades y desafíos de sus prácticas pedagógicas.

·         Asumir la responsabilidad individual y compartida para alcanzar ese objetivo.

·          Asegurar la participación activa y comprometida de todos los miembros.

·          Promover relaciones simétricas y recíprocas en el grupo.

·         Desarrollar interacciones basadas en el diálogo y la reflexión pedagógica.

·         Llevar a cabo encuentros frecuentes y continuos en el tiempo.

·         La interdisciplinariedad y el trabajo colaborativo son parte de la cotidianeidad a construir como indicadores de aprendizajes significativos.

Ser profesionales de la educación requiere un proceso de aprendizaje continuo. Las habilidades requeridas al docente del siglo XXI son construidas con diversos colectivos. Los docentes, la comunidad educativa junto con diferentes actores sociales, construyen la cultura científica tomando como referencia las vivencias y prácticas de la vida cotidiana.

En el siguiente video, Isaac Hernández presenta: La era de la colaboración, en el que expresa que la colaboración es el ingrediente principal para la innovación.




Desde el área de Ciencias Sociales, es hora de abrazar el poder del trabajo colaborativo, juntos, como educadores comprometidos, podemos abrir nuevas puertas hacia un aprendizaje transformador y una formación integral de nuestros estudiantes, para fomentar:

Aprendizaje activo y participativo:

La enseñanza tradicional en Ciencias Sociales ha estado marcada por una estructura jerárquica en la que el profesor es el único poseedor del conocimiento, y los estudiantes se limitan a recibir información de manera pasiva. Sin embargo, el trabajo colaborativo y cooperativo propone un enfoque diferente. Al trabajar juntos, los estudiantes se convierten en protagonistas activos de su propio aprendizaje. El intercambio de ideas, la resolución de problemas en equipo y la negociación de puntos de vista diferentes fortalecen su capacidad para pensar críticamente y desarrollar habilidades de comunicación efectiva.

Construcción conjunta del conocimiento:

La Ciencias Sociales y la Historia son disciplinas en constante evolución. En lugar de limitarse a memorizar datos y fechas, los estudiantes pueden participar activamente en la construcción de conocimiento a través del trabajo colaborativo. Al investigar, analizar fuentes primarias, discutir diferentes interpretaciones y debatir en grupo, los estudiantes desarrollan una comprensión más profunda y contextualizada de los eventos históricos y sociales. Además, al tener la oportunidad de expresar y debatir sus propias ideas, se sienten motivados y comprometidos con el proceso de aprendizaje.

Desarrollo de habilidades socioemocionales:

El trabajo colaborativo y cooperativo no solo promueve el aprendizaje académico, sino que también contribuye al desarrollo de habilidades socioemocionales: aprenden a escuchar y respetar las ideas de los demás, a resolver conflictos de manera constructiva y a colaborar en la consecución de objetivos comunes. Estas habilidades son esenciales en el mundo laboral actual, donde la colaboración y la capacidad para trabajar en equipo son altamente valoradas.

Mediante esta metodología, se estimula el pensamiento crítico, la comunicación efectiva y la preparación para la ciudadanía activa.

Es necesario la implementación de las TIC, las distintas herramientas digitales, su conocimiento y aplicación se lleve a cabo en un marco de trabajo colaborativo:

https://ticsyformacion.com/2015/06/14/el-trabajo-colaborativo-y-la-integracion-de-las-tic-en-el-aula-infografia-infographic-education/

 


 Algunas consideraciones finales:

·         Esta complejidad de las tareas y funciones requiere formación permanente, actualización e información de diversas realidades y contextos.

·         Pensamos en un docente productor y consumidor de su producción colaborativa sobre la que se vuelve- en tanto sujeto-, para analizarla, criticarla y transformarla.

·         Las redes sociales, los grupos y foros habilitan nuevas formas de profesionalización y desarrollo de una cultura científica para todas las personas en su ejercicio pleno de ciudadanía, lo que implica poner en juego habilidades y capacidades científicas habilitantes de una participación plena.

·         Formar parte de una comunidad de docentes permite sentirse acompañado, sostenido, interpelado, aprobado o cuestionado. Posibilita el desarrollo personal a través de la apropiación de creencias, emociones y motivaciones presentes en los demás integrantes y en el colectivo. Promueve estrategias de socialización al integrar contenidos y recursos metodológicos. Permite obtener respuestas, producir conocimiento, promover prácticas exitosas, construir una nueva territorialidad. Genera multiplicidad de posibilidades para la resolución de problemas.

·         La configuración actual de la sociedad –en red– nos obliga a una nueva concepción de la docencia, como una profesión en la que es imprescindible la relación enriquecedora con los demás, no sólo para la transferencia de conocimientos sino para encontrar una fuente de motivación y aliento en la motivación y el aliento de los demás.

 De nada sirve que hablemos a nuestros alumnos de las bondades de trabajar en equipo y de la importancia de relacionar los aprendizajes, si los docentes no damos el ejemplo con nuestras acciones.

No podemos dar lo que no tenemos, ni liderar procesos que no conocemos.

Referencias bibliográficas:

Calvo (2014). Desarrollo profesional docente: el aprendizaje profesional colaborativo. En OREALC/UNESCO, Temas críticos para formular nuevas políticas docentes en América Latina y el Caribe: El debate actual (pp. 112-152). Santiago, Chile: OREALC/UNESCO.

Valliant, D. (2016). Trabajo colaborativo y nuevos escenarios para el desarrollo profesional docente. Revista Hacia Un Movimiento Pedagógico Nacional, 60, 07-13


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